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TERCER PREMIO EN TERRITORIO ARTLANZA

Mis amigos me reprochan que tenga tan abandonado el blog que no publique ni los premios que me dan. Y lo peor de todo es que tienen razón. Este relato que cuelgo a continuación se llevó este verano el tercer premio del I Concurso de Microrrelatos de Territorio Artlanza. A ellos se lo dedico. 
El tema era el mundo rural inspirándose en los pueblos contados por Miguel Delibes y en la naturaleza de Félix Rodríguez de la Fuente.



Para Ángeles y Jose

Allá donde se forjan los sueños


Dicen en la plaza que lo mío es el hierro, siempre lo ha sido. No hay nada que me inspire más que el eco del golpe certero sobre el yunque para exprimir la ternura del metal. Donde otros ven chatarra y desechos, yo veo esculturas que esperan ser destapadas, arte en estado puro que moldeo y muestro al mundo. Siempre que puedo me encierro en el taller a crear mi propio universo de hierro. Me gusta imaginar qué hubiera sido de mí si me hubiera ido a vivir a la gran ciudad, cierro los ojos, pero me cuesta transportarme lejos de estos paisajes donde descansa mi vista; de los robles que llevan tatuados en su piel mis historias de amor; de esos cielos limpios y azules que me sirven de sombrero y de esa águila real majestuosa que planea sobre mi cabeza cada vez que me subo al cerro a ver caer la tarde. Lo intento de nuevo, e imagino mis trabajos expuestos en una importante sala de arte de la capital, pero mi mente vuelve una y mil veces aquí, a mi pueblo, a las tardes de verano tejidas a ganchillo y siestas, para ser jugadas al tute después; a los campos de cereales dorados mesados por el viento. Cierro los ojos por tercera vez, y me aferro con más fuerza a la imagen del triunfo en la gran urbe. Es inútil, no puedo dejar de imaginar a mis musas atrapadas en un ascensor, languideciendo con la contaminación y las prisas. No lo intento más, ellas son felices corriendo tras las gallinas y chapoteando en el rio y yo sacando el arte que esconde cada pieza de hierro que cae en mis manos. Cuando llega la noche, las invito a que se acurruquen en mi regazo y juntos contemplamos el manto de estrellas que nos cubre mientras escuchamos, a lo lejos, el canto de una lechuza.


ÁNGELES Y DEMONIOS





Para Marta
Crónica del 24 de Agosto de 2019 

Ir a recoger un premio, por esta afición que tiene una de juntar letras, se convirtió en la excusa perfecta para pasar un poco más de 24 horas juntas. Nos unen lazos de sangre, aún más las lágrimas lloradas juntas, los momentos vitales tatuados en nuestras almas con tinta indeleble, el dolor que se esconde en nuestras miradas y todas las risas reídas y que aún nos quedan por reir y que empezamos el fin de semana.
Lerma nos acogió con unos boquerones en vinagre y un queso de cabra que bien podían haber preparado los ángeles que nos esperaban en “Las Edades del Hombre” y que el demonio, que también estaba allí, acompañó con pan prohibido. Seguramente que fue el mismo que nos indujo a dar placer al cuerpo con un masaje relajante que nos dieron dos ángeles en el hotel. Después de relajarnos, nos centramos en el objeto de nuestro viaje: recoger el premio. Llegamos al Corral de Comedias Felipe Segundo de Territorio Artlanza a tientas y en la oscuridad, tan solo guiadas por las voces que llegaban desde allí. Aún no sabíamos si me correspondería el primer, segundo o tercer premio y salimos con la estatuilla más pequeña y con la sensación de que los demonios de Angelis habían hecho de las suyas con el jurado sembrando la confusión entre qué es un cuento y qué un microrrelato. Un rapsoda y un violinista hicieron las delicias de la concurrencia y fueron los verdaderos protagonistas de la velada. De vuelta a Lerma, al filo de la medianoche nos tuvimos que conformar con improvisados bocadillos de cortezas y salchichón en la habitación del hotel. El domingo la visita obligada al convento de las clarisas y la compra de ese manjar angelical que son sus trufas puso punto final a nuestra escapada. No se si habrán sido los ángeles los que pusieron este premio en nuestro camino pero de lo que estoy segura, MiMarta, es que a tu lado es más fácil luchar contra los demonios que se atrevan a asomar.  


PEQUEÑAS ALEGRÍAS

Esta vez no pudo ser, me quedé con las ganas de estar en la Quedada de Santiago, por eso quise estar presente de alguna manera participando en el concurso del Ayuntamiento de Betanzos en la categoría de "No Asistentes" y las meigas se pusieron de mi lado y me alcé con la victoria. Son esas pequeñas alegrías que te animan a seguir juntando letras para contar historias. A partir de esta foto,  incluyendo la palabra "ochocientos" conmemorando los 800 años de esta villa gallega, un relato sobre uno de mis temas favoritos: el paso del tiempo. Espero que os guste. 

  
Tempus fugit
Maruxa fue un regalo tardío e inesperado para unos padres en edad de malcriar nietos. Ya de niña apuntaba maneras y cuando pasaba por delante de los relojes del Parque del Pasatiempo caía en trance. Creció a la vez que su atracción hacia esas 41 esferas que consiguió parar atrapando el tiempo que señalaban con sus agujas. Los primeros minutos que rescató se los regaló a una señora que pasaba por ahí. Enseguida se corrió la voz y pronto había más de ochocientas personas en la cola, en busca de horas, días e incluso años qué inyectar a sus apretadas vidas. La Parca también esperaba su turno para llevarse a Maruxa porque había usurpado un oficio de dioses y ella, que fue regalo tardío, inesperado y breve para sus padres, solo pudo ofrecerles los segundos que quedaron prendidos entre sus dedos para decirles adiós.

¡CUÉNTAMELO OTRA VEZ!






De pequeña quería ser peluquera y después, monitoria de aerobic. Jamás dijo que seguiría mis pasos como abogada, aunque había que estar muy ciego para no ver que la vocación la llevaba en la sangre. Cuando era niña le leía el flautista de Hamelín y disfrutaba con sus ojillos repletos de fascinación por un hombre que con una simple flauta defendía los derechos de la ciudadanía, librando a un pueblo de las ratas. Otras veces me agotaba cuando se convertía en acusación particular contra los cuarenta ladrones por pervertir al bueno de Ali Babá, aunque siempre terminaba diciendo “cuéntamelo otra vez”. Hoy el destino une nuestras togas y mientras yo celebro mi veinticinco aniversario de profesión, ella jura la Constitución como nueva letrada. Este oficio le viene como anillo al dedo y estoy segura de que dentro de poco compartirá sus éxitos conmigo y entonces diré “cuéntamelo otra vez”.


Relato seleccionado este mes de octubre en el X concurso de microrrelatos sobre abogados que organiza el Consejo General de la Abogacía. Los requisitos son que trate sobre abogados, que no supere las 150 palabras y que incluya estas cinco: Constitución, cuarenta, aniversario, derechos, ciudadanía. 

RELATO GANADOR WONDERLAND 26.11.2016


Este fue el relato ganador de Wonderland de ayer. Un magnifico e inesperado regalo de cumpleaños y como siempre bien acompañada en el podio de estupendos amigos como Sergi Cambrils, Paloma Hidalgo, Nicolás Jarque, Luis San José, Belén Saez y Miguel Angel Cejudo. 






D” de dádiva


Ayer vinieron otra vez los del juzgado y no abrió. Hoy ya no tiene luz. No hace tanto que era un ejecutivo de corbata y maletín y coincidíamos en el descansillo cuando llevaba a los niños al cole. Mi mirilla solo me deja ver que desgracia se escribe con “d” de divorcio, despido, depresión y desahucio. Hace unos días le vi de lejos rebuscando en el contenedor del callejón. A mí no me cuesta nada echarle una mano. Hoy, de paso que voy a trabajar, le dejaré una tarrina con ternera asada allí, para que se lo encuentre. Mañana, lasaña.   

FINALISTA EN EL CONCURSO DE MICRORRELATOS DE ABOGADOS


EL  ADIVINO


Quedé con él en una cafetería para indicarle como testificar de forma eficaz y resultó ser una caja de sorpresas. Cuando llegué, extendí mi mano para saludarle y me dijo: «No se moleste, el fallo no será favorable, perderá el juicio, señora letrada, el juez decretará la inadmisión de la prueba». Yo aún seguía de pie con la mano extendida y la sonrisa congelada, tardé en reaccionar, sentarme y preguntarle: «¿Como lo sabe?». «Lo sé» fue su única respuesta y durante los quince minutos que permanecí allí, no conseguí sacarle más. Me despedí de él y cuando me alejaba le escuché decir: «¡Tenga cuidado con el escalón, le recomiendo que se trate el esguince con ultrasonido!». Le miré con incredulidad y pregunté: «¿qué esguince?» instantes antes de caerme en el escalón y lesionarme el tobillo. Y eso que estaba advertida...

Las palabras obligatorias este mes eran:   testificar, fallo, caja, inadmisión, ultrasonido

EL MEDIADOR FAMILIAR



Cada día salgo más tarde del despacho, siempre hay un dictamen que terminar o una consulta complicada por resolver; la excusa perfecta para no volver a casa hasta que ella esté dormida. Si tiene la luz de la habitación encendida, doy un rodeo con el coche hasta que la apaga, entonces subo y con mucho cuidado de no despertarla, me meto en la cama ocupando el borde de mi lado. Por las mañanas salgo de casa con la rebanada de pan del desayuno en la boca para evitar cualquiera de sus preguntas. Lo peor llega los fines de semana, en los que la coartada de jurista ocupado hace aguas, pero aun así he desarrollado mis mañas: cuando ella se acerca con intenciones de entablar una conversación me hago el dormido en el sofá, esperando que llegue el lunes y encontrarme la mesa llena de conflictos matrimoniales que resolver.


(Esta fue mi contribución al Concurso de Microrrelatos sobre abogados del mes de julio, no hubo suerte aunque quedó seleccionado entre los finalistas)  


FINALISTA DE ABRIL EN LA MICROBIBLIOTECA





La familia



Disfrutaba reuniéndose con la familia. La tía Rosa, siempre tan cariñosa, le pellizcaba el carrillo como si aún fuera un niño, mientras el primo Federico balbuceaba su frase preferida: “Ya no hay nidos de golondrinas en casa, los he quemado todos”. Nunca faltaba Claribel que aún conservaba esos ojos de gata que le hicieron perder la cabeza hace una década, casi le cuesta la excomunión familiar, ¡dónde se había visto querer casarse con una prima hermana! Encontrarse con los hijos del tío Jesús suponía un repaso a los veranos de su infancia: la caza de gamusinos, el asalto a los huertos cercanos para hacer sopa de verdura con los cacharritos de las niñas o los sustos que le daban a Luisito por la noche al pasar por el cementerio. En los últimos años solo se juntaban en los entierros, muchos por cierto, pero él quería más y más. Esa manía suya de ver a la familia a todas horas iba a acabar con ella.


Con este texto he quedado finalista en el concurso que convoca La Microbiblioteca todos los meses, comparto podio con Gabriel Bevilaqua, Elisa de Armas y Marina de la Fuente, un plantel de lujo. El oro se lo llevó David Vivancos, otro grande del género

GANADORA DEL CONCURSO DE MICROCUENTOS DE SANTA MARTA DE LOS BARROS



Calor de hogar


Hoy es Nochebuena y hay espumillón y buenos deseos en todas las esquinas menos en la de su casa. Una bocanada de frío sale cuando abre la puerta, no hay calefacción, tampoco luz, solo una carta del Juzgado en el suelo. Se ovilla en la cama sepultado bajo una manta y acaba durmiéndose. Sueña con una familia, con niños, mazapanes y sonrisas y se despierta cuando cree oir que llaman a la puerta. No hay nadie, solo un papel sobre el felpudo que dice: Cenamos a las 10, le esperamos. Firmado: sus vecinos del “B”. 


(A veces las letras traen pequeñas alegrías como ésta de haber resultado ganadora de la edición de Noviembre y Diciembre del concurso de microcuentos que convoca el Club de Lectura Atenea del Ayuntamiento de Santa Marta de los Barros con el tema de: Espíritu Navideño y eso que yo de ésto, más bien poco)

http://www.santamartadelosbarros.es/vernoticia.php?id_noticia=1601

GANADORA EN WONDERLAND



Tempus fugit

Aún doblaban las campanas cuando corrió al sitio donde tantas veces había ido con él. Allí le había enseñado a leer el cielo, a escuchar los poemas del firmamento y a reconocer los vientos favorables. Escarbó con los dedos, enterró el reloj de bolsillo del abuelo y se incorporó de nuevo a la comitiva fúnebre. Volvió de noche, y al día siguiente y al otro, pero no ocurrió nada. El tiempo no se detuvo ni volvieron aquellos momentos juntos bajo las estrellas, aunque, a veces, podría jurar que era el abuelo y no el viento quien le acariciaba el flequillo.


(Este ha sido el relato ganador de esta semana en el programa cultural Wonderland de rne4, estoy muy bien acompañada por Yolanda Nava, Lorenzo Rubio, Towanda Martín, Rafa Olivares, Asun Gárate... Así da gusto.)



SEGUNDO PUESTO CONCURSO MICROSEÑALES DE HUMO




Intercambio



Me he apuntado a un programa de intercambio cultural y desde Minnesota ha venido a vivir conmigo un sioux. Mi apartamento no da para más y se ha instalado en el baño, ha vaciado todos los tiestos y ha extendido la tierra por el suelo, allí duerme. También ha abierto la jaula del canario y lo ha echado a volar por la ventana. Desde que está conmigo, me resulta difícil sentarme ante el televisor a ver una película de indios y americanos, porque me dirige profundas miradas de reproche y se me acaban atragantando las palomitas. Cuando hay luna llena sale a cantarle y danzarle al jardín, y se ha convertido en el centro de atención del vecindario, hasta tal punto que, desde la semana pasada, se forman colas de gente en la calle que terminan en mi apartamento, al principio venían a hacerse una foto con él, pero han descubierto que es un hombre sabio y ahora vienen a consultarle sobre sus problemas. Dentro de una semana me iré con él a Shakopee, no sé lo que pasará cuando descubra que no tengo nada que enseñarle.

(Con este relato me hice con el segundo puesto del Concurso promovido por David Moreno. Gracias a todos los que lo habeis votado y a los que lo habéis leído y gracias a David por promover y organizar el concurso.)        

SELECCIONADA EN EL CONCURSO DE ABOGADOS


Después de dos ediciones sin rascar ni una mención, este mes me sonríe la suerte y mi relato ha sido seleccionado, ya no puedo decir eso de que nadie es profeta en su tierra.  




EL PROFESIONAL

Siempre me importó mucho la opinión que los demás tuvieran de mi, por eso, desde que era un chiquillo, cuando daba un golpe procuraba hacerlo de forma impecable, sin ningún fallo. A pesar de ello, me pillaron varias veces. Recién cumplida la mayoría de edad pagué mi primera fianza para librarme de la cárcel, teniendo que comparecer cada quince días en el Juzgado. Ahí empezó mi afición por las togas. Como era menester, acabé estudiando Derecho y defendiendo a los más grandes del latrocinio, nunca he aceptado como clientes a ladrones de medio pelo ni a raterillos de tres al cuarto. Un profesional que se precie no tolera las chapuzas.

FINALISTA EN WONDERLAND




Perfiles
Vivíamos felices en el campo agotando los días entre juegos y aventuras, hasta que le desapareció una pierna a Pablito. Aún no habíamos dado la voz de alarma cuando le siguió un brazo y un ojo. En unos instantes se convirtió en un pirata con pata de palo, un gancho en el lugar de su brazo y un parche en el ojo. A la vez, la cabeza de Andrés se llenó de tirabuzones y pasó a ser Andrea vestida de organdí rosa. Teníamos que actuar y pronto. El objetivo, hacer desaparecer de la mesa de dibujo la goma de borrar.

Esta semana me ha sonreído la suerte y este relato ha quedado finalista en Wonderland junto con el de Javier Palanca, Ernesto Ortega y Lola Sanabria. El oro se lo llevó Mar Horno. No he podido estar mejor acompañada. 

UNA MAGNIFICA ILUSTRACIÓN PARA BIOGRAFÍA CAPILAR

Hoy la larga cabellera de la abuela está de enhorabuena, estrena ilustración. Ahora sí que le será difícil encontrar la última horquilla, tampoco encontrará un regalo mejor. 
Un millón de gracias Diego. 


Ilustración: Diego Cebrián


  Biografía capilar


Los cien años de la abuela estaban recogidos en la negra cabellera que escondía celosamente en un moño. Cada noche lo deshacía y tamizaba con un peine de púas apretadas para despegar de sus cabellos las miserias que no eran suyas. Lo componía de nuevo por la mañana,  entrelazando su pelo con las lágrimas de la melancólica Julita, la hija que no encontró su camino; los éxitos del nieto que le salió listo y la mala vida que le dio Venancio, que acabó con sus ahorros y su paciencia. Siempre había un reproche para él al colocar la última horquilla. 

FINALISTA EN WONDERLAND


Vainica doble


Aquel verano del 78, la abuela me llamó a capítulo. Alguien se había chivado de que no sabía coger una aguja y de que aquellos bordados perfectos de la clase de costura, los había hecho Carmencita Velarde, a cambio de mis bocadillos de salchichón. No me dejó moverme de su lado hasta que aprendí a no dar puntada sin hilo y a coser la suerte a mis bolsillos; a hilvanar mis desdichas para que se desprendieran con el primer viento y a que no hay paño, por muy deshilachado que esté, que no se salve con una buena vainica doble.

(Con este relato he quedado finalista esta semana en el programa Wonderland de Rne4, comparto podio con Miguelángel Flores, Carmen Quinteiro, Towanda Martin y Oscar Quijada. El oro se lo ha llevado Paz Monserrat) 

GANADORA EN WONDERLAND DE NUEVO




Sin certificación de origen


Del accidente no recuerdo nada más que la dulce voz de la mujer que me atendió y  el roce de su pelo en mi cara, fue entonces cuando abrí los ojos y entró la oscuridad para quedarse. No me importó demasiado lo del bastón blanco, incluso le tomé cariño al perro guía pero cuando me hablaron del banco de ojos, no lo dudé. Dicen los médicos que la operación fue un éxito, pero nadie sabe explicarme por qué veo campos de prisioneros donde los demás ven calles y una fila de víctimas degolladas en vez de la cola del paro.

(Con este relato he ganado el Concurso de Wonderland de esta semana, espero que os guste)   

GANADORA DEL I CERTAMEN DE MICRORRELATOS REALIDAD ILUSORIA

Parece que empiezo el año con buen pie y los Reyes Magos me han traído el oro en el I Certamen de Microrrelatos Realidad Ilusoria, el incienso ha sido para Miguel Angel Flores y la mirra para Yolanda Nava. Menciones ha habido para Nicolás Jarque, Javier Ximens, Francesc Barberá y Towanda. Mejor compañía imposible. Os dejo con el relato ganador y espero que os guste. 




La sillita de pensar


La primera vez que puso un cero a la derecha le temblaba hasta el aliento. Después fue cogiendo soltura y llegó a añadir hasta dos sin perder la sonrisa. Era fácil, él extendía los cheques y controlaba los fondos en la compañía.  Se acostumbró a la buena vida, al lujo y a que el recuerdo de la Señorita Julia, su maestra de primaria, le arrebatara el sueño. Ella le sentaba en la sillita de pensar cada vez que le quitaba el lápiz a un compañero. Ahora procuraba no sentarse por si acaso le daba por recapacitar.




Mi agradecimiento a Miguel Angel Page por la organización de este concurso que ha congregado a parte de las mejores plumas del microrrelato. Si queréis leer los relatos finalistas aquí tenéis el enlace http://page-realidadilusoria.blogspot.com.es/2014/01/fallo-del-i-certamen-de-microrrelatos.html?spref=fb

FINALISTA EN LA MICROBIBLIOTECA




Aquelarre


A veces venían, a veces no, nunca los veía pero sabía cuando estaban porque hablaban entre ellos y se acostumbró a oírlos mientras peinaba a sus muñecas, hacía los deberes o estaba a punto de dormirse. Creció en su compañía y pensó que aquello le pasaba a todo el mundo, hasta el día que sus amigas del colegio se burlaron de ella, tomándola por loca. Se hizo el firme propósito de no hablar nunca más de ello y se tapaba los oídos cuando volvían aquellas conversaciones suspendidas en el aire para no escucharlas. El tiempo y la negación hicieron de ella  una mujer respetable. Su toga y renombre se convirtió en  azote de brujas, hechiceras y chamanes. Ha conseguido acallar las voces, todas menos una que cada noche, en el silencio de su almohada,  le susurra insistentemente al oído: ¿Por qué lo haces? 


(Este es el relato que ha quedado finalista en el Concurso de la Microbiblioteca de Noviembre junto con los de Rubén Gozalo, Miguel Ángel Flores y Javier Ximens. Si queréis leerlos:

GANADORA EN WONDERLAND




Biografía capilar


Los cien años de la abuela estaban recogidos en la negra cabellera que escondía celosamente en un moño. Cada noche lo deshacía y tamizaba con un peine de púas apretadas para despegar de sus cabellos las miserias que no eran suyas. Lo componía de nuevo por la mañana,  entrelazando su pelo con las lágrimas de la melancólica Julita, la hija que no encontró su camino; los éxitos del nieto que le salió listo y la mala vida que le dio Venancio, que acabó con sus ahorros y su paciencia. Siempre había un reproche para él al colocar la última horquilla.

(Con este relato gané el Concurso de Wonderland esta semana. Este triunfo me viene tras una larga época de sequía y me ha sabido rico, rico) 

FINALISTA EN PUNTO DE LIBRO


De la noche a la mañana 

Siempre me he negado a tener perro, por eso cada mañana saco a pasear a la correa que espera ansiosa el momento de salir a la calle. Hoy hemos esperado en casa a ver si por fin amanecía pero parece que a la mañana no le ha sonado  el despertador y ha obligado a la noche a hacer horas extras. 

Me acerco hasta la panadería guiada por los brincos y tirones  de mi alegre acompañante, pero en su lugar encuentro un local vacío con  un cartel de "SE ALQUILA". ¡Qué raro! si anoche pasé por aquí cuando Roque echaba el cierre, dejando preparadas las bandejas de bollos para hornear al día siguiente…

Decido comprar el pan en la tienda de Sole, que siempre huele a harina de otro costal   y que tiene de todo un poco y casi de nada. La correa se sabe el camino y me lleva casi a rastras hasta la puerta de un bazar oriental. Desorientada mira hacia los lados para finalmente volverse hacia mí y esconderse en mi bolsillo.  Una joven china se asoma a la puerta:

 ─¿Y la tienda de Sole?─  le pregunto desconcertada.

─ Si tenemos, en la planta de abajo─ me contesta sin entender una palabra.


Vuelvo abatido a casa, sigue sin amanecer y se han ido los de siempre. Me paro ante una papelera  y tiro la correa, menos mal que nunca le puse nombre para no cogerle cariño.

(Este relato ha sido elegido este mes como finalista en el Concurso de Relatos que promueve la Revista Literaria Punto de Libro, accediendo a la final anual)