MOBILIARIO URBANO
INTOXICADA
LA CIUDAD DE LOS MUERTOS
-Eres un paria, vete de mi casa – le decía el pequeño Omar Elsayed cuando se enfadaba.
-Nadie te escucha, estás muerto – le contestaba él, aunque antes de que el almuecín llamara a la oración, ya se habían olvidado de sus diferencias.
Se lo ha contado a su madre pero no le cree, dice que los muertos no hablan, no molestan, ni exigen un alquiler.
AGENTES TÓXICOS
Cada vez que compruebo que los sacrificios siempre los hacen los primeros, me da una arcada; que el cinturón que se aprieta es el de los parados y el de las pymes que aún sobreviven, un brutal ardor de estómago empieza a quemarme el esófago; y ya cuando percibo que los palos de ciego son palos de tuerto porque a algunos ni les rozan y los recortes ni los huelen quienes más tienen que apoquinar, sufro una obstrucción intestinal.
Después de publicar esta entrada recibo de un amigo un diálogo mantenido hace cuatro siglos y que podría haber sido escrito ayer. Lo transcribo:
Diálogo entre Colbert y Mazarino, durante el reinado de Luís XIV de Francia.
Colbert:
Para conseguir dinero, hay un momento en que, engañar [al contribuyente] ya no es posible.
Me gustaría, Señor Superintendente, que me explicara cómo es posible continuar gastando cuando ya se está endeudado hasta al cuello...
Mazarino:
Si se es un simple mortal, claro está, cuando se está cubierto de deudas, se va a parar a la prisión.
¡¡ Pero el Estado... Cuando se habla del Estado..., eso ya es distinto !!
No se puede mandar el Estado a prisión.
Por tanto, el Estado puede continuar endeudándose.
Todos los Estados lo hacen.
Colbert:
¿Ah sí?... ¿Usted piensa eso?-
Pues... con todo y eso..., precisamos de dinero.
¿ Y cómo hemos del obtenerlo si ya creamos todos los impuestos imaginables?
Mazarino:
Se crean otros.
Colbert:
Pero ya no podemos lanzar más impuestos sobre los pobres.
Mazarino:
Es cierto, eso ya no es posible.
Colbert:
Entonces..., ¿sobre los ricos?
Mazarino:
Sobre los ricos tampoco.
Ellos no gastarían más y un rico que no gasta, no deja vivir a centenares de pobres.... Un rico que gasta, sí...
Colbert:
Entonces cómo hemos de hacer?
Mazarino:
¡¡Colbert ¡¡ Tu piensas como un queso de gruyere o como el orinal de un enfermo.-
¡¡Hay una cantidad enorme de gente entre los ricos y los pobres !!.
Son todos aquellos que trabajan soñando en llegar algún día a enriquecerse y temiendo llegar a pobres.
Es a esos a los que debemos gravar con más impuestos...,cada vez más..., siempre más!
¡Esos, cuanto más les quitemos, más trabajarán para compensar lo que les quitamos¡
¡Son una reserva inagotable!.
NOTA ACLARATORIA (fuente, Wikipedia)
Jules Mazarin, (nacido como Giulio Mazarini o Mazzarini o Mazarino),
más conocido como el cardenal Mazarino (Pescina, Abruzos, 14 de julio de 1602 –Vincennes, 9 de marzo de 1661) fue un hábil diplomático y político, primero al servicio del papa y más tarde al servicio del reino de Francia. Fue el sucesor del cardenal Richelieu como primer ministro.
(Jean Baptiste Colbert fue secretario personal de Mazarino y su sucesor)
EL MINERU
MENÚ DE CRISIS
CRÓNICA DE UNA CRISIS
LA INDIGNACIÓN DE LOURDES
¿DE MADRID AL CIELO?
OLFATO O CLARIVIDENCIA
AQUELLA TARDE
IN MEMORIAM
Hoy han asesinado a Facundo Cabral, lo que no saben los que lo han hecho es que nunca podrán matarle: sus trovas y sus palabras permanecerán por siempre.
“Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la
HOMBRE RICO, HOMBRE POBRE
Viste traje de alpaca gris, gemelos de oro y corbata de Hermes y ostenta el cargo de hombre de confianza del asesor del secretario del Ministro. Pasó por la Universidad para adquirir una instrucción completa sobre a quién arrimarse y donde poder sacar la mejor tajada.
Comparte y reparte status con una Barbie con la que se casó hace siete años a la que exhibe en actos oficiales sin perderla nunca de vista no sea que algún día se le ocurra abrir la boca y se den cuenta de que realmente es una muñeca hinchable.
Mira la calle a través de los cristales de su coche oficial, camino de una cena de gala, mientras su esposa ensaya sonrisas ante un espejo. Un mendigo se acerca al coche parado en un semáforo y pega su sucia barba al reluciente cristal implorando una ayuda.
-Lucas, eche a esa basura, que me están dando ganas de vomitar – le ordena ella con cara de asco al chofer.
Lucas arranca el coche antes de que el semáforo se ponga en verde y ella se lamenta, sin perder de vista su lado bueno en el espejo -¡que gentuza!-
El no puede contener la nausea ante la mirada de ese indigente, compañero de pupitre y de tardes de barrio clavada en la ventanilla de su conciencia.
OTRA REALIDAD ES POSIBLE
ENTRE ESTORNUDOS Y TOSES
Se acaba este duro invierno y todo apunta a que podemos colgar el abrigo pero entramos en la primavera con la inevitable compañía de un cargamento de pañuelos para albergar esos mocos que no cesan, una tonelada de pastillas para esa tos que nos lleva hasta la arcada y un nutrido equipaje de antibióticos para cortar radicalmente la infección.
Y es que se veía venir, esos polvos trajeron estos lodos y esos malos hábitos acabaron con la frágil salud de este mundo. Tanto totalitarismo, tanta corrupción y tanta miseria consiguió que el pueblo egipcio, el tunecino, el libio, el argelino y el yemení, entre otros, se echara a las calles para luchar contra esos agentes patógenos que se llaman gobernantes.
No es por ser agorera pero no hay antibiótico eficaz contra unas bacterias letales que llevan tantos años minando silenciosamente la salud de un pueblo.
Yo cada día creo más en el poder curativo de la intención y en el papel activo que tiene el enfermo en su curación. Como muestra un botón, Islandia, se echó a la calle con las cacerolas y consiguió la dimisión del gobierno. Como no bastaba para recuperar su salud con erradicar esa tos perruna que le produjo la deuda pública y los bancos, decidió pasarse a la medicina alternativa para recobrar su bienestar y está reescribiendo su Constitución. Es posible, incluso, que darle un corte de mangas a la enfisémica Europa refuerce su sistema inmunitario.
Mientras tanto los españoles maquillamos nuestras ojeras para que no se note nuestra mala salud, nos alimentamos con la comida basura de la corrupción y nos atiborramos a tranquilizantes que adormezcan nuestras conciencias en vez de atrevernos a limpiar lo que está podrido.
Se acerca una primavera caliente y es que todavía no hemos conseguido remontar los hielos del invierno.
¡ YA ESTÁ BIEN !
Si hay algo que me preocupa es que llegue un momento en que me dé igual ocho que ochenta y contemple sin inmutarme una aberración tras otra. Todavía conservo la capacidad de indignarme y de pegar un puñetazo en la mesa gritando un: ¡YA ESTA BIEN! y un ¡BASTA YA!
Este fin de semana he contemplado estupefacta como una pobre mujer con claros síntomas de debilidad emocional y mental, declaraba en un programa de televisión que su marido era el asesino de la niña de Huelva, desdiciéndose de sus declaraciones en el juicio.
El estupor no surge por el cambio de declaración, sino porque los responsables de un programa de televisión se pongan a jugar a jueces y fiscales y no caiga sobre ellos todo el peso de la ley.
Todavía no sé como el Ministerio Fiscal no ha tomado cartas en el asunto pidiendo la suspensión cautelar de la emisión del programa y la depuración de responsabilidades, tanto de los que mueven sus hilos como de su presentadora, que cuenta con grandes niveles de audiencia.
No sé porqué no se da un castigo ejemplar a un canal de televisión que se cree con el derecho de convertir la justicia en un reality show.
Si queremos que la justicia deje de ser un cachondeo, hagamos que se respete, que se imparta entre las cuatro paredes del Juzgado y no ante las pantallas de televisión y castiguemos a est@s individu@s que dicen llamarse profesionales de la comunicación, cambiando de canal, o mejor aún, apagando el televisor.
MISERIAS
A pesar de que cada día tenemos más conocimiento a nuestro alcance, todo apunta a que no hemos aprendido nada, a que volvemos siempre a tropezar en la misma piedra, a que en el fondo siempre somos presa de la más recalcitrante miseria.
Me contaba una amiga que una persona de su entorno había sido víctima, hacía unos días del popular timo de la estampita… y yo que pensaba que estafillas de esta calaña ya estaban erradicadas!!!. Pues parece que no, que siguen existiendo bobalicones ruines y mezquinos dispuestos a engañar a los que consideran más tontos que ellos.
Aun condenando estas prácticas embaucadoras y canallescas, este timo popular tiene mucho de justo castigo a esa miseria que somos capaces de cultivar y derrochar en cuanto se nos presenta la oportunidad.
De miseria y engaños va bien surtido el pueblo egipcio, que lleva treinta años sufriendo en sus carnes la falta de escrúpulos de un dirigente que les ha robado hasta la sonrisa. Solo han pasado dos meses desde que Walid, un egipcio afortunado, me decía en El Cairo: -Tenemos que agradecerle a Mubarak que ya nadie nos viene a robar, no nos queda nada, se lo llevó todo él-.
A lo mejor en algún jeroglífico egipcio está la solución al enigma de cómo conciliar el sueño arrojando a un pueblo entero a la miseria mientras se acaricia una fortuna personal de 50.000 millones de dólares.
Podría seguir y seguir relatando miserias, pero para no agriar más la tarde del domingo, lo dejo para mejor ocasión, anuncio que habrá una segunda parte y como sigamos así, una tercera y una cuarta…….. e incluso empezarán a aparecer solicitudes para irse a vivir a Marte.
GOLPECITO A NUESTRAS CONCIENCIAS
ESTAMPAS NAVIDEÑAS
NAVIDADES DE HIEL Y TURRON
Buscando ese punto de equilibrio entre la protesta y los buenos deseos, este año, me paro en los que sobrecogen mi alma, en los que me calan hasta las entrañas y se convierten en un aldabonazo para mi conciencia.
A los que la suerte les dio la espalda hace tanto tiempo que ya no recuerdan el sabor de la alegría.
A los que han perdido el calor de su hogar y ahora buscan un plato caliente en los comedores de beneficencia.
A los que por más que cuentan y vuelven a contar, no llegan a fin de mes.
A los que la crisis les ha dejado sin trabajo, sin autoestima y sin ilusión.
A los que apenas les quedan fuerzas para seguir tirando de ese carro que cada día pesa más y vale menos.
A todos ellos, les deseo que encuentren en su camino la mano que les ayude, la palabra que les sane, el abrazo que les consuele y la fuerza y el coraje para descubrir que otra realidad es posible.













