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EL CONFINAMIENTO DE UNA CAMPEONA




Cada mañana, como un acto reflejo, miro por mi ventana hacia las suyas y después al cielo, esperando que el día transcurra sin sobresaltos. Desde que empezó toda esta locura no ha pisado la calle, sola en casa, sin más compañía que la radio y el “ok google” al que le pide que le ponga asturianadas y no comprende por qué no lo hace. Menos mal que su nieta le enseñó a utilizar las videollamadas de whatssap, así que cada noche se pone su collar de perlas y se reúne con sus hijos y nietos y comentan cómo ha ido el día. En ocasiones se unen invitados sorpresa que se asoman a su ventana virtual para charlar un rato con ella. Para alguien que pasó la guerra y que, cuando era niña, envolvían en toallas empapadas de nieve para bajarle la fiebre, esto es una prueba más que encara con esa actitud positiva con la que envuelve su vida y la de todos los que estamos a su alrededor. Sigue cocinando como nadie, sus cocidos, tortillas de patata y tartas de manzana son insuperables. Esta vez la tarta corre de nuestra cuenta y cuando esta noche nos asomemos a su ventana virtual encenderemos una vela cada uno para que ella las sople en soledad pero más acompañada que nunca. Se llama Sara y hoy cumple 92 años.


¡¡Felicidades mamá!!

EL ENHEBRADOR DE AGUJAS


Viiicct

El abuelo empezó la tradición y mi padre me inculcó la importancia de la labor que habíamos de desempeñar. Siempre pensé que exageraba, enhebrar el hilo para que otros cosieran sus heridas, zurcieran sus rotos y bordaran con adornos sus secretos más inconfesables, era una tarea harto sencilla. Con el tiempo y la experiencia descubrí que no era así.

A fuerza de mirar la vida por el ojo de una aguja, aprendí a enfocar lo importante en el punto de mira, a aparcar los grandes problemas porque solo hay sitio para uno cada vez y en tamaño reducido. Comprobé que siempre hay hueco para una sonrisa, una caricia o un beso y que las puntadas que nunca se descosen son las dadas con los actos más pequeños.

No me falta trabajo, son muchos los que siguen empeñados en grandes batallas y mayores glorias que, al final, vienen a mí para que les enhebre el hilo que remiende sus miserias.  

Adiós 2012


pasotraspaso

Le abro la puerta para que salga mientras  le despido con una ligera inclinación de cabeza, no hay afecto solo respeto. No le puedo querer, no me trató bien, me ha asaltado en cada esquina zarandeándome y  poniendo a prueba mi equilibrio. Antes de que se vaya, le hago ver que sigo en pie.
Se pasó por cada uno de mis vasos echando la última gota y cruzó por mi casa como el elefante por la cacharrería. Todavía estoy recogiendo lo que se cayó, tirando lo que se rompió y buscando lo que se perdió.
El abuelo Marcos estaba en lo cierto cuando decía que no hay un bisiesto bueno.
Me asomo para  verle la pinta al 2013, es pronto para adivinar sus intenciones, pero nadie me puede quitar la esperanza de que traiga suerte, salud y prosperidad.

Nadie me puede quitar la fuerza de mi nombre.  

DE VEZ EN CUANDO, UN SUSPIRO


Para Juan

Antes de ti no recuerdo cuanto duraba el tiempo, después de ti el valor de un instante se torna  eterno.   

MIRANDO ATRAS





Algunas canciones tienen el don de hacerme viajar en el tiempo y revivir lo que fui y ya no soy. Me ha hecho sentirme más joven ahora que cuando la escuché por primera vez hace muuuuchos años. Entonces estaba demasiado preocupada en no equivocarme de camino y en controlar mi vida. Ahora ya sé que cada cual hace su sendero  y que muy poquitas son las cosas sobre las que yo tenga el control.

 He aprendido a convivir pacíficamente con el vértigo de la incertidumbre  y a disfrutar de los instantes que se me presentan porque sé que los que dejo pasar ya no vuelven.

Esta canción hace crujir mis recuerdos, afina mis sentidos  y me hace volar a los 17 años para volver rápidamente, no sea que se me escape el momento presente, lo único que soy.   


CUANDO LA ILUSIÓN PERDURA...



Vivo en el distrito más poblado de Madrid y siempre hemos disfrutado de una cabalgata de Reyes propia, este año  nuestra Alcaldesa  ha decidido dejarnos sin ella, pero le ha salido el tiro por la culata, las asociaciones vecinales y de comerciantes la han hecho posible. Con dos carrozas improvisadas en sendos camiones han conseguido mantener la ilusión junto con  un montón de voluntarios disfrazados con las más variopintas ropas que ponían la nota de color y calor a la cabalgata. Nunca vi tanta gente en la calle siguiéndola como ayer, lanzaban pocos caramelos pero recibían muchos aplausos, apenas tenían música pero no les hacía falta, ya  cantaban villancicos los espectadores en la acera y es que para mantener la ilusión no hace falta dinero sino intención y de eso está sobrado el vecindario.

Recuerdo las primeras mañanas de Reyes de mi hijo pequeño, se abrazaba a los paquetes de regalos, creyendo que el regalo era precisamente el bonito envoltorio y  no éramos capaces de  quitárselos para abrirlos.

Yo creo que estaba en lo cierto, el regalo es la intención puesta al servicio de la  ilusión, ya sea en forma de papel y lazos de colores o en forma de cabalgata improvisada.         

VOLVER A CASA

Little Sadie

Llevaba un rato allí y no sabía si  estaba o no estaba, si era real o tan solo un sueño. Los copos de nieve me golpeaban con fuerza en la cara invitándome a marcharme pero no estaba dispuesta a renunciar al momento. Los espinos albares me observaban recelosos bajo  su enorme capa de líquenes mientras un grandioso acebo me lanzaba frutos rojos para ahuyentarme del lugar. Yo permanecía de pie, inmóvil, respirando el sonido del silencio, escuchando el ritmo de su cadencia marcado por los cencerros de los caballos que bordeaban el escenario. Entonces me moví y sentí cada músculo de mi pie izquierdo  pisando  la hierba, la brisa acariciando mis piernas, el frio soplando sobre mi frente  e incluso el leve crujido de un haya que franqueaba mi derecha. En un instante mágico entendí el murmullo del agua del manantial que fluía entre las rocas,  percibí la sonrisa del roble que vigilaba el sendero y recibí la caricia de unas hojas que bailaban con el viento. Llevaba un rato allí cuando descubrí que siempre había sido  parte de ese lugar.     

UN AÑO MÁS

Chicky Kawai

Si resulta que es verdad que hay más oportunidades, para  mi próxima vida elegiría  otro nombre, Violeta, Rosa, Blanca… me paso a los colores, es muy cansado esto de llevar  tanta expectativa impresa,   hay que seguir ahí cuando todo el mundo se ha bajado ya del carro.

Me probaría otra mirada, para ver más de cerca y menos de lejos  y tal vez otra sonrisa  frívola y fresca para tatuarme en la cara.

Puestos a probar sacaría las piedras de mis bolsillos y me dejaría acariciar  por el viento como una hoja.

Mientras en esta vida sigo cumpliendo años a la vez que ciclos, sueños y calendarios.  

NATURALEZA CAPRICHOSA



Como todos los años por estas fechas se preparó para recibirle, ahuecó el vuelo de su falda, alisó los pliegues de su talle  y se sentó a esperar su llegada. Evocaba el ímpetu de sus  caricias capaces de convertir en naranja su vestido verde para después quitárselo a pequeños jirones,  dejándole  el cuerpo desnudo  a su merced, pero esta vez era distinto, el tiempo pasaba y él no llegaba. Fue perdiendo pedacitos verdes por la angustia de la ausencia mientras  los rayos de sol le lanzaban pinceladas  amarillas. Y llegó el frio y el bosque seguía de manga corta, esperándole, pero el otoño no acudió a su cita, tan solo unas nubes naranjas que atravesaban el cielo como un reguero de hojas dejaban su estela bajo la atenta mirada de una incipiente luna nueva. 

OJALÁ

Melissa Morano B


Me pierdo entre los periódicos digitales buscando unos instantes de descanso en medio de la vorágine diaria y lo que encuentro son escenas muy nítidas de mi niñez: las miradas de reojo hacia el teléfono implorándole que no sonara para darme la mala noticia que tanto temía; mi madre escondida tras los visillos esperando un día tras otro la llegada de mi padre; el descanso de mis músculos cuando le oía meter la llave en la cerradura; el coche oficial al que no nos dejaba ni acercarnos. Vuelven esos días salpicados por el miedo cuando leo que la banda terrorista abandona las armas, ojalá pudiera borrar ese amargo recuerdo, ojalá pudieran volver todos los que se llevaron, ojalá no hubiera pasado nunca, ojalá no vuelva a ocurrir jamás. 


(Llevaba tiempo buscando este video y por fin lo encontré, es una canción de Tontxu que retrata muy bien la situación) 
  

BARBECHO

oloramandarina

Corren tiempos de sequía, por más que estrujo el papel no consigo sacar de él ni una gota de tinta que dibuje una palabra. Me sobran tantas excusas como ideas me faltan y por más que  exploro para descubrir ese rincón secreto donde duermen las letras que esperan, solo sigue habiendo una hoja en blanco.

Quiero creer que estoy en tiempo de barbecho no  que  mis  palabras se han marchitado antes de nacer ni que ya no tengo   nada que contar.

Sigo regando cada noche mi ilusión para que las musas vuelvan a mi lado, incluso les he prometido un chocolate con churros si regresan o un bocadillo de calamares, si lo prefieren, aunque esto no deja de ser  el principio de la corrupción, pero es que tengo tantas ganas de escribir…      

SOY, SIGO SIENDO...


Ese tiempo  no volverá porque  nunca se fue, por eso puedo volver a cantar esa canción prendida en mi voz, danzar ese baile abrazado  a mi cuerpo y sentir tan  cerca como entonces  al amigo que hace veinte años que no veo.

Aún toco con la punta de mis dedos las noches repletas de estrellas y confidencias, los días cargados de futuro y el equipaje lleno de sueños, aún puedo sentir el vértigo de ese fugaz cruce de miradas colmadas  de  pasión y esos roces furtivos al acecho de un placer prohibido.

Todavía puedo respirar el pulso de mis sienes ante el primer desengaño  y el rictus de mis labios ante el sabor amargo de la  traición.

Esta canción alojada en mi garganta sitúa ante el espejo mi memoria, lo que fui,  lo que soy…

RECONOCERSE



Hoy he salido de paseo conmigo misma, al principio ha sido embarazoso, se respiraba la distancia, se mascaba la tensión hasta que me he armado de valor, me he dicho cuatro cosas  que tenía que haberme dicho hace tiempo y luego todo ha sido distinto, me he comprendido, me he perdonado e incluso me he tratado con ternura.

El problema es que se me olvida rápido, lo de perdonar, digo.

¿Perdonar? ¿A quién? ¿Por qué?

Mañana me invitaré a dar un paseo, hay unas cuantas cosillas que tengo que arreglar conmigo misma…

INSTANTES

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Ayer volví a hacerlo,  me quedé en el bosque hasta que llegó la noche. La luz del atardecer me seduce de tal manera que no puedo escapar a su magia, tampoco pueden las hojas del hayedo que se estiran y se entregan a los últimos rayos de sol, los mismos que erizan  la hierba del sendero  y  hacen brillar los hilos tejidos por las arañas, que se tensan y destensan como la cuerda de un violín con los sonidos lejanos de los cencerros.

Los últimos destellos de luz se acurrucan en los majestuosos picos que rodean el bosque cubriendo las rocas de sábanas naranjas, hasta que se duermen  y sueñan en las estrellas.

Y presidiendo el milagro, el silencio...

Por solo contemplarlo ha merecido la pena vivir. 

QUISIERA CONTARTE V

acastrillejo

Quisiera contarte que a veces tengo los bolsillos llenos de palabras y otras veces  sólo de telarañas.  

Quisiera contarte que cada vez que respiro invento mi historia, a veces la cuento y otras contengo el aliento.

Quisiera contarte que me miro al espejo cada mañana y me sigo viendo y reconociendo.

Quisiera contarte que las musas se burlan  de mí a cada instante pero no lo creo importante.

Quisiera contarte que escribo para ahuyentar los malos presagios y evitar así los naufragios.

Quisiera contarte  que te he contado trocitos de mi vida en un cuento, en el que por descontado, no cuento ni la mitad de lo que te contaría, si de contar se tratara la historia de mi vida.


(Cada cierto tiempo desde que empecé la aventura de este blog hago declaración de intenciones…de principios…hago memoria… Esta es la quinta entrega de esa serie)

CERRANDO CAPITULO

Tnarik

Hoy he vuelto solo  para decirte adiós y esta vez va en serio, no como las 883 últimas veces. Cuando cierre la puerta, me alejaré sin mirar atrás.  Te he traído  tus cosas,  te las devuelvo, no las quiero. Me quedo con algunas como  cuando  me miro al espejo y  veo  tu mirada o cuando abro la boca y escucho tus palabras,  pero, no pienso devolverte ni la una ni las otras, porque ya  son más mías que tuyas, Santa Rita, Rita lo que se da…

Me llevo tu recuerdo y la huella que dejaste en mi camino, lo demás  me sobra

CANCIÓN TRISTE DE UNA RISA



Al principio sólo existió el título.  Contra todo pronóstico la idea era su nombre.  Abrí la puerta para que entrara lo demás pero solo llegué a avistar un infinito pasillo vacío. Me adentré en el abismo y después de andar y andar sin caminar me topé con la caja de los truenos. Me costó una eternidad abrirla pero finalmente lo hice.  Un hedor insoportable me golpeó la nariz produciendo la náusea, me repuse y saque de ella unos purulentos pergaminos vitales, unos  pegajosos recuerdos y  un millar de  inútiles sufrimientos. Debajo sepultada entre las inmundicias, estaba ella, impoluta, ingenua, única.  Asomaba entre canciones infantiles, alegrías y amigos. Me atrajo hacía sí,  y rozando mi respiración me dijo:- ya pensé que no venías- , después me besó en la boca, y se quedó a vivir en ella.        

DESAHOGO



Es de nochefuera y dentro de la nave  la oscuridad lo cubre todo, por más que abro los ojos no alcanzo a ver la otra orilla, por más que grito no llego a escuchar mi voz, por más que camino no logro avanzar un paso.

Doy puñetazos al aire,  enfadada con la noche, la golpeo    y ella se ríe de mi esfuerzo vano ofreciéndome su manto para subir a la luna.

Mientras, el ordenador de a bordo avisa:  “otro cambio de rumbo…introduzca nuevo destino”.

 ¡Como si yo supiera adónde voy!.  

( llenando de palabras los agujeros negros…)

CUANDO NOS ATRAPA LA PASION


Lo nuestro, sin duda, es una relación tan intensa como tormentosa. Me digo constantemente que puedo vivir sin él, pero cuando van pasando los días sin sentirle, la inquietud se apodera de mí y la sensación de ahogo empieza a asomar amenazando con quedarse.

Este fin de semana he vuelto a su lado, no he podido resistirme más y lo he encontrado más bello que nunca, acariciado por el sol, soplado por la brisa, cantado por los pájaros, abriéndome sus brazos, esperándome…

Me abrazó, me besó en la boca y entró en mí. Me abandoné en él y en el instante, sentí como se esponjaba mi pecho, como mis músculos se aflojaban y por todos los poros de mi piel entraba la calma. Después trascendí el momento y me convertí en árbol, en arroyo, en bosque, en pájaro, en vuelo, en viento…

Mañana me volveré a marchar sin él, sin mi bosque, y me diré una y mil veces que no le necesito, que puedo vivir entre tanto asfalto y tanto ruido sin echarle de menos, y me creeré que lo creo hasta que ya no pueda respirar y entonces volveré a cobijarme en sus brazos.

(En alguna vida anterior he tenido que ser duende…hada…árbol….musgo o tal vez piedra, sino no se explica esa atracción hacia el bosque y la seducción que ejerce sobre mí)

REFLEXIONES ENCADENADAS


Cuando el “quiero” lucha con el “puedo” triunfa mi lado más oscuro.

Oscuro es el miedo que me traspasa y me convierte en una marioneta movida por sus garras.

Garra es lo que necesito para reírme de él y recuperar el aliento.

Aliento y cariño es lo que recibo de vosotros.

Vosotros me hacéis más fácil el día a día y quiero daros las gracias.

Gracias Ana, Pedro, Juan, Félix, Marisa, Ramón y Pilar, sin vosotros nada sería igual.