GANADORA DEL I CERTAMEN DE MICRORRELATOS REALIDAD ILUSORIA

Parece que empiezo el año con buen pie y los Reyes Magos me han traído el oro en el I Certamen de Microrrelatos Realidad Ilusoria, el incienso ha sido para Miguel Angel Flores y la mirra para Yolanda Nava. Menciones ha habido para Nicolás Jarque, Javier Ximens, Francesc Barberá y Towanda. Mejor compañía imposible. Os dejo con el relato ganador y espero que os guste. 




La sillita de pensar


La primera vez que puso un cero a la derecha le temblaba hasta el aliento. Después fue cogiendo soltura y llegó a añadir hasta dos sin perder la sonrisa. Era fácil, él extendía los cheques y controlaba los fondos en la compañía.  Se acostumbró a la buena vida, al lujo y a que el recuerdo de la Señorita Julia, su maestra de primaria, le arrebatara el sueño. Ella le sentaba en la sillita de pensar cada vez que le quitaba el lápiz a un compañero. Ahora procuraba no sentarse por si acaso le daba por recapacitar.




Mi agradecimiento a Miguel Angel Page por la organización de este concurso que ha congregado a parte de las mejores plumas del microrrelato. Si queréis leer los relatos finalistas aquí tenéis el enlace http://page-realidadilusoria.blogspot.com.es/2014/01/fallo-del-i-certamen-de-microrrelatos.html?spref=fb

FINALISTA EN LA MICROBIBLIOTECA




Aquelarre


A veces venían, a veces no, nunca los veía pero sabía cuando estaban porque hablaban entre ellos y se acostumbró a oírlos mientras peinaba a sus muñecas, hacía los deberes o estaba a punto de dormirse. Creció en su compañía y pensó que aquello le pasaba a todo el mundo, hasta el día que sus amigas del colegio se burlaron de ella, tomándola por loca. Se hizo el firme propósito de no hablar nunca más de ello y se tapaba los oídos cuando volvían aquellas conversaciones suspendidas en el aire para no escucharlas. El tiempo y la negación hicieron de ella  una mujer respetable. Su toga y renombre se convirtió en  azote de brujas, hechiceras y chamanes. Ha conseguido acallar las voces, todas menos una que cada noche, en el silencio de su almohada,  le susurra insistentemente al oído: ¿Por qué lo haces? 


(Este es el relato que ha quedado finalista en el Concurso de la Microbiblioteca de Noviembre junto con los de Rubén Gozalo, Miguel Ángel Flores y Javier Ximens. Si queréis leerlos:

FINALISTA EN WONDERLAND 07 ENERO



Los ciclos de la luna

Cada noche de luna, ella salía al balcón con su taza de café a esperar sus influjos.  Con la  nueva  se tiró Aquilino el del séptimo,  pobre hombre, tantas deudas y una mujer tan rifada le lanzaron sin remedio al vacío. Marieta, la vecina que vivía arriba, escogió la luna llena para saltar, con la de mamporros y golpes que le asestaba su hombre, ya estaba tardando. El cuarto creciente enloqueció al estudiante de Notarias del quinto que se lanzó en busca de la usucapión perdida. Lo que nunca pudo imaginar es que el  menguante sólo la quería a ella. 

(Esta visto que el año no podría empezar mejor, después del Regalazo de Reyes, me viene otro regalo, quedar finalista en Wonderland con este relato "Los ciclos de la luna" . Espero que os guste)   

GANADORA EN WONDERLAND




Biografía capilar


Los cien años de la abuela estaban recogidos en la negra cabellera que escondía celosamente en un moño. Cada noche lo deshacía y tamizaba con un peine de púas apretadas para despegar de sus cabellos las miserias que no eran suyas. Lo componía de nuevo por la mañana,  entrelazando su pelo con las lágrimas de la melancólica Julita, la hija que no encontró su camino; los éxitos del nieto que le salió listo y la mala vida que le dio Venancio, que acabó con sus ahorros y su paciencia. Siempre había un reproche para él al colocar la última horquilla.

(Con este relato gané el Concurso de Wonderland esta semana. Este triunfo me viene tras una larga época de sequía y me ha sabido rico, rico) 

FINALISTA EN PUNTO DE LIBRO


De la noche a la mañana 

Siempre me he negado a tener perro, por eso cada mañana saco a pasear a la correa que espera ansiosa el momento de salir a la calle. Hoy hemos esperado en casa a ver si por fin amanecía pero parece que a la mañana no le ha sonado  el despertador y ha obligado a la noche a hacer horas extras. 

Me acerco hasta la panadería guiada por los brincos y tirones  de mi alegre acompañante, pero en su lugar encuentro un local vacío con  un cartel de "SE ALQUILA". ¡Qué raro! si anoche pasé por aquí cuando Roque echaba el cierre, dejando preparadas las bandejas de bollos para hornear al día siguiente…

Decido comprar el pan en la tienda de Sole, que siempre huele a harina de otro costal   y que tiene de todo un poco y casi de nada. La correa se sabe el camino y me lleva casi a rastras hasta la puerta de un bazar oriental. Desorientada mira hacia los lados para finalmente volverse hacia mí y esconderse en mi bolsillo.  Una joven china se asoma a la puerta:

 ─¿Y la tienda de Sole?─  le pregunto desconcertada.

─ Si tenemos, en la planta de abajo─ me contesta sin entender una palabra.


Vuelvo abatido a casa, sigue sin amanecer y se han ido los de siempre. Me paro ante una papelera  y tiro la correa, menos mal que nunca le puse nombre para no cogerle cariño.

(Este relato ha sido elegido este mes como finalista en el Concurso de Relatos que promueve la Revista Literaria Punto de Libro, accediendo a la final anual) 

MATERIAL RECICLABLE


Mientras su padre cerraba la tapa del contenedor, ella vigilaba el puñado de ojos asustados que la recibieron dentro. Murmuró un saludo y se acopló como pudo entre los codos y rodillas de los demás. Buscó, sin éxito, la silueta de la mano de su padre entre las que aplastaban por fuera las paredes del contenedor y aprovechó las despedidas de otros para terminar de acomodarse antes de iniciar el largo viaje. Algunos lloraban, otros rezaban en voz baja, los menos reían nerviosos, pero todos sabían que no volverían, ya no había futuro para ellos en este planeta. 

FONDO DE ARMARIO



Siempre tengo a mano un vestido negro para despedir a los que se van y otro de lunares para disfrutar con los que se quedan. Unos tacones de aguja para contonearme ante las adversidades y pisotearlas después. Una buena capa que cubra mis desamores y mis fracasos. El picardías rojo lo reservo para los instantes de magia y pasión, mientras el jersey de cuello alto me aporta el  calor que me niega la soledad del invierno. Poseo una gran colección de paraguas de distintas formas y colores, pero aún no he conseguido que me resguarden de las más oscuras tormentas. 

EPÍLOGO

Últimamente no me acompaña la suerte en el Concurso de Abogados. A mi me gusta y... ¿a vosotros? Las palabras del mes eran:  ocaso, accionista, jolgorio, titularidad, preferente







EPÍLOGO

Ya no queda nadie, solo mi toga y yo, ella sigue tan negra y brillante como el primer día, en cambio a mí se me han arrugado las manos y encogido la memoria. Parece que fue ayer cuando cedí la titularidad del despacho familiar a una gran firma y adquirí la condición de accionista de un renombrado bufete; cuando contaba con un asiento preferente en la ópera y estaba presente en todos los jolgorios de la alta sociedad. Mírame ahora, en un local que no conozco al que llaman "El Ocaso", sentado ante una mesa que no es la mía y  rodeado de abogados con toga blanca que me interrogan sobre mi edad y otras tonterías. Cierto es que no me acuerdo de mis años, pero ellos tampoco recuerdan ni un solo artículo del Código Civil.