NATURALEZA CAPRICHOSA



Como todos los años por estas fechas se preparó para recibirle, ahuecó el vuelo de su falda, alisó los pliegues de su talle  y se sentó a esperar su llegada. Evocaba el ímpetu de sus  caricias capaces de convertir en naranja su vestido verde para después quitárselo a pequeños jirones,  dejándole  el cuerpo desnudo  a su merced, pero esta vez era distinto, el tiempo pasaba y él no llegaba. Fue perdiendo pedacitos verdes por la angustia de la ausencia mientras  los rayos de sol le lanzaban pinceladas  amarillas. Y llegó el frio y el bosque seguía de manga corta, esperándole, pero el otoño no acudió a su cita, tan solo unas nubes naranjas que atravesaban el cielo como un reguero de hojas dejaban su estela bajo la atenta mirada de una incipiente luna nueva. 

13 comentarios:

Nicolás Jarque dijo...

Esperanza, llegará ya verás, siempre lo hace. El otoño este año se está amoldando a los tiempos.
Me ha encantado como cambia de color la falda de verde a naranja, una imagen grandiosa.
Un abrazo Escritora.

Mar Horno dijo...

Has expresado de forma muy poética la tardanza del otoño. Es un micro maravilloso lleno de los colores del otoño que no llega. Nunca un parte meteorológico dio para tanta poesía. Un beso.

CDG dijo...

Muy bonito Esperanza. El otoño, como todas las cosas que queremos, a veces tarda en llegar, a veces nunca llega.
A veces, cuando menos lo esperamos, llama a la puerta y nos pega un abrazo inenarrable.
Lo dicho, bonito, triste. Me ha gustado.
Saludos.

Adrián Santiago dijo...

¡Me ha encantado! Pura poesía en prosa. Pero el otoño es, en parte, melancolía y, si no se hiciera esperar, no sería consecuente con su condición.
Abrazos.

XAVIER BLANCO dijo...

GUAUUU¡¡¡ Esperanza, será porque soy un "poeta loco" pero este texto me ha encantado, es una metáfora inmensa, un tornasol de colores. Llegará, y llorará el crepúsculo, y las hojas tapizarán los senderos, y los árboles desnudos bailarán impúdicos al son de un vendaval de sensaciones. Y al final naufragará en las orillas del invierno
Precioso texto...Un abrazo

CARLOS dijo...

Tarda en llegar y me preocupa, pero llegará, lo espero, fui y no lo encontré. Un saludo.

Elysa dijo...

Preciosa metáfora de ese otoño que no llega, llena de color y sensibilidad.

Besitos

Adriana Alba dijo...

Que maravilla, celebro haber descubierto tu espacio.

Un relato encantador...

Saludos y volveré por aqui.

Rosa dijo...

Que preciosidad Esperanza!!!
He visto esos colores.

Besos desde el aire

ESPERANZA dijo...

NICOLAS claro que llegará, de hecho ya está llegando pero todo el cortejo que hace en un mes lo tiene que hacer en unos cuantos días ¡es lo que tiene llegar tarde!.

Un abrazo, Escritor.


MAR me ha gustado lo del parte meteorológico y la poesía, ja,ja,ja.

Un abrazo.

ESPERANZA dijo...

CDG me alegro que te gustara, lo malo de llegar tarde o no llegar es que tal vez ya nunca más te esperen.

Un abrazo,


ADRIAN si lo de hacerse esperar está bien pero ¡tanto!. Este finde me comentaba un amigo biólogo que nunca había visto hasta este año caerse las hojas de los árboles todavía verdes.

Un abrazo,

ESPERANZA dijo...

XAVIER también es precioso el texto de tu comentario, lo de naufragar a las orillas del invierno me parece sublime.

Un abrazo,

CARLOS yo tampoco lo encontré este fin de semana que estuve en Picos. Cuando quiera llegar ya tendrá al invierno respirándole en la nuca.

Un abrazo,

ESPERANZA dijo...

ELYSA gracias he intentado poner el color que no quiere traer el otoño este año.

Besitos,


ADRIANA me alegro que te haya gustado.

Un abrazo,


ROSA preciosos son los ojos que son capaces de ver los colores que se relatan.

Un abrazote,