EL ESLABÓN PERDIDO


Siempre pensó que las puñetas  le investían de un halo divino, por eso las lleva sobre la toga y cuando no la viste,  las lleva ocultas en las mangas de sus trajes, el caso es no bajarse nunca del estrado.

- Saque las manos de los bolsillos – reprende a un testigo.

- Póngase derecho – increpa a otro

-Si celebramos el juicio, le voy a fundir, así que llegue usted a un acuerdo – presiona al letrado.

En la soledad de su despacho entabla línea directa con Dios con el que intercambia impresiones sobre los pleitos, luego entra en trance tocado por esa inspiración divina y dicta sentencias grotescas, absurdas, de difícil lectura y peor comprensión.

Sin duda es víctima de las interferencias. Él convencido de estar en  contacto con el Sumo Hacedor y con quien ha comunicado es con  un guasón de Badajoz que se lo está pasando pipa a su costa y que, llegado el caso, no tendrá ningún reparo para mandarle a  hacer puñetas.

El de Badajoz se estará partiendo de risa pero a los demás nos resulta difícil contener las lágrimas. 

11 comentarios:

Nicolás Jarque dijo...

Esperanza, estos jueces que se creen divinos son la mar de peligrosos. Los has plasmado bien y sobre todo esa responsabilidad que tienen ante sí.
Un abrazo Escritora.

Elysa dijo...

Miedo me dan estos jueces con línea directa con Dios... sí, es para llorar.

Besitos

Patricia Nasello dijo...

Cualquiera que se piense en línea directa con Dios me aterroriza, si tiene poder será un sujeto horriblemente peligroso.

Sí, difícil contener las lágrimas...

Un gran micro para una gran metáfora.

Siempre es un placer leerte, Esperanza.

Rosa dijo...

Miedo me da tanto poder en manos de quién se cree iluminado...Que no nos toque...
Grande Esperanza.

Besos desde el aire

ESPERANZA dijo...

NICOLAS, ELYSA, PATRICIA Y ROSA pues desgraciadamente existen, el relato no deja de ser una realidad novelada. Os podéis imaginar la inseguridad que nos produce a los abogados que nuestros asuntos caigan en sus manos. Me gustaría hablar mejor de la justicia pero honestamente no puedo.

Gracias por vuestros comentarios.

Abrazos a repartir.

Elena Casero dijo...

me parece que tú conoces unos cuantos de esos, ¿verdad? ¿no serás tú de Badajoz alguna vez con ellos?

Un besazo compañera

montse dijo...

Le está bien por puñetero. ;) Suponiendo que lo haya interpretado bien.

Mar Horno dijo...

Me he reído mucho al principio. Pero luego la sonrisa se me ha borrado de la cara y me ha entrado una mala leche... Muy bien plasmado, la realidad siempre supera la ficción. Un beso.

Beatriz dijo...

¿inseguridad a los abogados? Pues imaginate el "miedito" que nos entra a los ajenos, buen relato pero muestranos también el lado bueno ¿porque existe, no?

Besitos.

ESPERANZA dijo...

ELENA desgraciadamente yo conozco a unos cuantos y ya me gustaría jugar con su ego y castigarles por su vanidad, pero no he tenido ocasión, todavía, je,je,je

Otro besazo para tí.

MONTSE estos que se creen iluminados son unos pobrecitos más vulnerables a los impostores que cualquier otro.

Un abrazo,

ESPERANZA dijo...

MAR tu lo has dicho, la realidad supera la ficción ¡si yo te contara!!!!

Un abrazo,


BEATRIZ prometo buscar en el fondo del armario a algún juez bueno y escribir sobre él.

Un abrazo,