FAMILIA MODERNA




En realidad esto del amor no tenía ninguna lógica, los dos lo sabíamos, tú desde que Elsa te besó en los labios y te gustó, y yo desde que Enrique me miró y se me llenó el estómago de burbujas y mariposas. No quisimos verlo, pero esto no hay quien lo pare, a ti se te siguen yendo los ojos detrás de cada escote que te encuentras y yo sigo perdiendo el sentido por los cuerpos musculosos y tatuados. No te preocupes por los niños, en un pispás verán normal eso de hablar de la mujer de su madre y el marido de su padre.

                (Otra semana más de sequía, ay, qué penita, madre, qué penita)

5 comentarios:

Rafa Olivares dijo...

¡Con qué maestría nos engañas! Parece que es ella la narradora y al final resulta que era él. Muy bueno. Felicidades Esperanza.

Manuel Montesinos dijo...

Jajaja divertido Esperanza y es que los niños pronto aprenden jaja.Abrazos y buen relato con engaño.

Miguel jiménez salvador dijo...

Toma requiebro!
Que no se preocupe, que los niños saben latín, je je.
Besos Escritora.

Juan Antonio dijo...

Esperanza... nos hablas de actitudes y pensamientos tristemente reales. Creo que has jugado muy bien lo del despiste. Suerte :)

Estelas de vida. dijo...

Pues sí, los niños se acostumbran a todo...pero se les hace muy cuesta arriba estar lejos de su padre o de su madre. Lo digo por experiencia, pero si no hay más remedio...Un saludo.