EL PRÍNCIPE AZUL

L´imaGiraphe


Siempre le habían dicho que ese sería el día más feliz de su vida, pero nada de lo que había pasado hasta entonces hacía presagiar  que así fuera.

Le había prestado el vestido una amiga con  la misma talla pero no con el mismo gusto y se sentía como una sardina envasada en una lata equivocada.

Una prima suya había adornado la furgoneta que la llevaría al altar con rosetones de papel higiénico, que hacía las veces del  Rolls Royce adornado con rosas blancas de sus sueños.

A la puerta de la iglesia le esperaba él, un rudo doncel con el ceño fruncido y los bolsillos vacíos de futuro, que nunca tuvo hueco para una caricia.

-¿Quieres a este hombre por esposo?-

Una bocanada de terror le subió por la garganta mientras su madre asentía con la cabeza invitándole a decir sí.

La pregunta retumbó en el aire  dos veces más chocando bruscamente  con el silencio que se adueñó de la iglesia.

Tiró al suelo el ramo de novia, se arrancó el velo, se bajó de esas sandalias que le estrangulaban los pies y los sueños y abandonó el templo.

Ya fuera, se remangó la falda y extrajo de la liga la foto de su actor favorito:

-No lo he hecho, sigo esperándote-

 y se alejó en busca de sus sueños. 

15 comentarios:

Arte Pun dijo...

Pobre novio, y madre, e invitados. Pero más vale tarde, el poder reaccionar en el último minuto nos consuela a muchos, aunque luego sigamos la rutina.

Un abrazo Esperanza.

Gloria dijo...

Debemos hacer lo que nosotros queramos hacer, no lo que los demás esperan que hagamos.
Buena decisión, creo que es una escena que casi todas las mujeres hemos protagonizado en sueños, otras en realidad.
Saludosss!!!

Puck dijo...

Siendo la foto de un actor mucho me temo que será un amor platónico pero... ¡¡bravo por perseguir los sueños!!
saludillos
P.D. Me encantó lo de la lata de sardinas

Beatriz dijo...

¿Papel higiénico? ¿dónde habrás visto algo así? ¡¡¡que ocurrencias tienes!! ja, ja.

Muy bueno, sabes como sacar partido a cualquier detalle, me gusto mucho.

Besos.

Petra Acero dijo...

¡Qué valiente! Pero pase lo que pase después (lo del actor, no sé, no sé...), ha elegido seguir sus sueño, y me parece que de esa decisión jamás se arrepentirá.

Un beso, Esperanza.
Los sueños no hay que desterrarlos nunca. Nuestros sueños son nuestra esencia.

Sandra Montelpare dijo...

Tiene unos detalles deliciosos como sueles hacerlo cada vez que te leo en Triple C.! eso de sardina en lata equivocada me parece sublime. Bien vale ir en busca de la lata que le cuadre, claro que sí! Saludos van, Esperanza

Elena Casero dijo...

Me gusta cómo perfeccionas los detalles de cada párrafo. Las impresiones, las sensaciones de alguien que va al altar como al matadero pero.. lo del actor me ha gustado menos esta vez, aunque me ha hecho sonreír much.
Un abrazo muy grande,compañera

MJ dijo...

¡Claro que sí! Siempre hay que ir en pos de los sueños.

Un beso, Esperanza.

CDG dijo...

Todo el mundo tiene derecho a ser ingenuo....quizás ese actor le despierte del sueño, quizás su misma carrera hacia una nueva vida le diga que su verdadero sueño sigue ene el altar llorando...
que haya varias posibilidades y que lo hayas contado tan bien, hacen que me guste lo que leo.
Un beso.

Nicolás Jarque dijo...

Esperanza, muy valiente esta protagonista que es capaz de nadar contracorriente en el último momento, todo por perseguir sus sueños. Si nos quitan la posibilidad de soñar, ¿qué nos queda?

Un buen relato.

Un abrazo, Escritora.

Ana dijo...

jaja Me hiciste acordar a una anécdota que le sucedió a mi hija. Ella trabaja haciendo fotos y videos en eventos. Una vez, editando el video de una boda, capturó el instante en que la novia, a punto de entrar a la iglesia, dice "quién me manda a meterme acá!!". No sé, quizás se refería a los zapatos que le apretaban. Nunca lo sabremos. Obviamente ese instante fue suprimido. Del video y de la vida de la flamante novia. Bueno, eso creo.

Saludos!

Pedro dijo...

Hola Espe, hace mucho tiempo que no pasaba por aquí, la verdad hechaba de menos mi paseo literario (Bea esto no es peloteo).
Por cierto, lo más importante de todas las bodas ¿hubo banquete?.
El novio se busco otra, ella quedo para vestir santos, por favor mas detalles en el próximo micro ;)

Elysa dijo...

Desde luego este no era su principe azul. ¡Hizo bien! no hay que conformarse. Me encanta como lo cuentas.

Besitos

Torcuato dijo...

Casarse por casarse es una tontería.
Besos, Esperanza

Yolanda dijo...

Sorprendente final, con una decisión muy acertada.