LA INDIGNACIÓN DE LOURDES



La indignación de Lourdes empezó  ya hace mucho tiempo, han pasado casi  treinta años desde ese día en que descubrió que su palabra de mujer  valía menos que la misma en la boca de un hombre.

Hace veinte años que decidió montar su propio negocio y le estalló en la cara el poder de las etiquetas: todos los empresarios son unos sinvergüenzas, todos los sinvergüenzas son fachas por tanto  todos los empresarios son  fachas.

En los últimos diez años ha visto como  la   consigna de  “tanto tienes tanto vales” se convierte en el  mantra de cabecera de tantos y tantos españolitos a los que el  ácido sabor de este veneno  les acaba  reventando las entrañas.

Desde entonces ha presenciado como el mundo se derrumba a su alrededor, como los ricos cada vez lo son más y los pobres cada vez tienen menos, como se puede meter la mano en la caja pública impunemente y nadie devuelve lo robado, como la justicia se desajusta y sufre constantes crisis de incoherencia…

Han pasado diez meses desde que Lourdes se unió a los primeros indignados y  el reloj de la Puerta del Sol sigue marcando las horas que quedan para gritar un “Basta ya” que no tenga retorno ni excusa para seguir integrando en nuestra normalidad tanta tropelía.        

11 comentarios:

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Esperanza, ignoro si tu Lourdes refleja la vida de alquien en particular, pero sí me atrevo a decir que lo hace de muchas personas que conocemos.

Yo también conozco a Lourdes.

Me gusta tu respuesta a la inciativa. Tiene fuerza.

Un abrazo,

Fortunata dijo...

!!!Basta ya!!!
Pero,parece que no basta, por que no paran de pensar en como hincarle el diente a lo poco que tengan los honrados.
Lo pasamos bien ¿recuerdas?
Un abrazo

CDG dijo...

No todos los empresarios son unos fachas, ni mucho menos.
No todos los microrrelatos son tan certeros y críticos como el tuyo. Me gustó.
Un abrazo.

ESPERANZA dijo...

PEDRO ya sabes que en nuestro mundo la realidad se convierte en ficción y viceversa. Lourdes existe, yo la veo todos los días cuando me asomo al espejo.

Gracias por tu comentario.

Un abrazo,

ESPERANZA dijo...

FORTUNATA ¡y que siempre pasa lo mismo! descuida que las grandes fortunas nunca sufren las crisis.

Si que lo pasamos bien, yo todavía me relamo recordando.

Un abrazo,

Adrián dijo...

Me uno al grito: ¡Basta ya!

ESPERANZA dijo...

CDG el peso de las etiquetas es un lastre que cuesta mucho llevar y bajo su lema se cometen muchas injusticias.

Un abrazo,

ESPERANZA dijo...

ADRIAN aunque fueran susurros en vez de gritos, si los unieramos y no nos dejaramos manipular por los lobos con piel de cordero, cambiaríamos el mundo, ¡vaya que si lo cambiaríamos!

Un abrazo,

Paloma Hidalgo dijo...

Me gusta tu indignación, tan cercana, tan real...
Saquemos todas los pies del tiesto, ya va siendo hora.

Un abrazo grande, grande.

Rosa dijo...

¡Basta ya!
Basta de mantener a tanto ladrón, Basta de dejar que mermen nuestros derechos...Basta.
Genial como siempre Esperanza...

Besos y abrazos desde el aire

Elysa dijo...

esto es un grito y se oye bien alto, Esperanza. Me alegra que estemos embarcadas en esta iniciativa. Hay mucho por hacer, mostrar indignación a través de nuestros micros es una manera.

Besitos