SIN SALIDA




-Igual que lo hacen las ballenas, así lo haremos nosotras. Buscaremos un lugar donde podamos comer todos los días y nos cobijaremos en un sitio cálido para pasar el invierno-

-¿Y nos quedaremos allí para siempre?- pregunta la niña.

La madre esboza una sonrisa triste y acaricia la cabeza de su hija, sigue sintiendo en su nuca el aliento de ese malnacido que juró no descansar  hasta encontrarlas.

Tras unos segundos, la niña revienta el silencio:

 -Mamá ¿es malo querer que alguien se muera?- 

(Este fue mi intento de ReC de esta semana, sin éxito, por supuesto,  creo que no es de mis mejores relatos, pero es que mis musas o se ha mudado a otra casa o se han tomado unas vacaciones)

11 comentarios:

CDG dijo...

Menudo bombazo el de esa niña. No es si es malo o no, pensarlo. Pero es humano, como tu microrrelato.
Un abrazo.

Rosa dijo...

Estoy de acuerdo con el comentario de CDG, es un relato muy humano, en el que se siente el miedo de la madre.
Besos desde el aire

Mar Horno dijo...

A mí me gusta mucho. Las musas volveran en primavera, como maravillosos brotes verdes. Unos días tontos que llevamos ahora. Yo llevo casi tres semanas sin escribir nada. Un beso.

Pedro Sánchez Negreira dijo...

O tu nivel de exigencia para con tus musas es elevadísimo, o tus musas y las mías no se parecen en nada, Esperanza.

Yo creo -mas allá de resultados en el REC, que daría para una entrada completa- que este es un gran micro, arrancado a una frase muy puñetera.

Es intenso, compacto, y tiene un final de puñalada. ¿Que más le podemos pedir?

Para mí, un micro excelente. Ahora, claro, yo hablo en función de lo que dan mis musas.

Un abrazo,

MJ dijo...

Pues yo también pienso que es un micro potente, ESPERANZA.
Se masca el miedo de la madre que, de forma consciente o no, va calando en su hija.

Un abrazo.

Nicolás Jarque dijo...

Esperanza, fuerte, muy fuerte el tema. Debe ser agobiante, de terror, vivir con el miedo pisándote los talones. La amenaza constante. Ojalá fuese sólo ficción, pero por desgracia casos así ocurren todos los días.

Me estremeció tu relato para REC. Muy buen trabajo.

Ya queda menos para escucharte en la radio.

Un abrazo, Escritora.

Adrián dijo...

-Querer que alguien se muera, sí. Desearle lo peor, no.

Elena Casero dijo...

Lo que está claro es que se quedan muy buenos micros en puertas, y este es uno.

La frase final es el resumen de todos los sentimientos.

Un gran abrazo, compañera

lenita dijo...

será transmisión de pensamiento? O será que son muy sabios los niños?....Genial¡¡¡

Elysa dijo...

Totalmente de acuerdo con CDG y con Elena.
Esperanza tu musa estará de vacaciones, lo dudo, pero este micro tiene mucha intensidad y remueve. ¡He dicho!

Besitos

Paloma Hidalgo dijo...

Pues a mí me parece estupendo, completo, escalofriante, vamos que me ha gustado mucho.

Un abrazo