HOMBRE RICO, HOMBRE POBRE


Kurtxio



Viste traje de alpaca gris, gemelos de oro y corbata de Hermes y ostenta el cargo de hombre de confianza del asesor del secretario del Ministro. Pasó por la Universidad para adquirir una instrucción completa sobre a quién arrimarse y donde poder sacar la mejor tajada.


Comparte y reparte status con una Barbie con la que se casó hace siete años a la que exhibe en actos oficiales sin perderla nunca de vista no sea que algún día se le ocurra abrir la boca y se den cuenta de que realmente es una muñeca hinchable.


Mira la calle a través de los cristales de su coche oficial, camino de una cena de gala, mientras su esposa ensaya sonrisas ante un espejo. Un mendigo se acerca al coche parado en un semáforo y pega su sucia barba al reluciente cristal implorando una ayuda.


-Lucas, eche a esa basura, que me están dando ganas de vomitar – le ordena ella con cara de asco al chofer.


Lucas arranca el coche antes de que el semáforo se ponga en verde y ella se lamenta, sin perder de vista su lado bueno en el espejo -¡que gentuza!-


El no puede contener la nausea ante la mirada de ese indigente, compañero de pupitre y de tardes de barrio clavada en la ventanilla de su conciencia.


10 comentarios:

Rosa dijo...

Esperanza, triste pero real, muy real.
UN RELATO MUY BUENO.
Besos desde el aire.

Elèna Casero dijo...

Mejor y más claro, imposible.

Ironía junto con realismo.

Me ha gustado mucho.

Besos

montse dijo...

Parece que la nausea de él es diferente a la de ella....¿puede ser?

ESPERANZA dijo...

ROSA muy real y muy actual. ¡Cuantos cargos inútiles cuyo presupuesto serviría para resolver otros problemas muy graves!

Gracias por pasarte.

Un beso.

ESPERANZA dijo...

ELENA me alegro que te guste, me hubiera gustado que tuviera más fantasía que realidad, pero...es lo que hay.

Un abrazo compañera

ESPERANZA dijo...

MONTSE efectivamente, la nausea de ella es la producida por la arrogancia y la soberbia y la de él por la conciencia.

Gracias por pasarte y comentar.

Un beso.

Loly dijo...

Real como la vida misma. Que asco de gente!!! Los de dentro del coche, por supuesto.

Larry. dijo...

Muy bueno, como siempre Espe.

Pero para no caer en el pelotismo fácil, diré que me parece un poco chantajista, por los tópicos, aunque bastante gráfico, eso sí.

En lugar de traje de alpaca y corbata de Hermes con su Barbie-acompañante, veo la historia más reveladora, real, dura y directa, con un currito con un buen empleo estable, vaqueros de marca y chaqueta "buena", acompañado de una "maruja estandar" con estudios, ambos subidos en el último modelo de Volkswagen de la gama media y camino de una barbacoa con amigos en el chalé de la sierra.

Besos.

ESPERANZA dijo...

LOLY y lo peor es que este tipo de gente están proliferando como los champiñones. Gracias por pasarte y comentar.

Un beso

ESPERANZA dijo...

LARRY ja, ja, ja, será un tópico pero si me lo permites me gusta más mi prototipo que el tuyo, porque es más fácil de radicalizar y caricaturizar. No obstante, ya sabes...para gustos...

Un besote