LA OFICINA



No creo que pueda pedirse mucho más para ser un lunes por la tarde: el jefe, que se pasa el día al teléfono, hoy no ha descolgado el auricular y sigue hablando, como si tal cosa, con el hombro pegado a la oreja. El contable dice ser un balance de pérdidas y ganancias y vagabundea por los pasillos llamando al arrepentimiento y anunciando que el fin está cerca. La secretaria no le va a la zaga y se excusa con el ficus porque el director está reunido y no va a poder atenderle. Y es que recuperar el ritmo tras el fin de semana... cuesta.

(Un intento más para ReC, cada vez más difícil, con unos maestros de la talla de la Portabales y el Dorrego, veo que esta edición no cuelo ni uno de canto)

6 comentarios:

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Menuda oficina y sus componentes. No se si pretendes hacernos reir, o reírnos de lo locos que nos estamos quedando...
besicos muchos.

Miguel jiménez salvador dijo...

Tu oficina sí que mola, Esperanza, te la cambio, je je.
Abrazos.

Rafa Olivares dijo...

¿Y qué será después de unas vacaciones? Muy bueno Esperanza.
Besos.

Alfonso Carabias dijo...

Menuda oficina pintoresca que te has marcado Esperanza. Ya te paso un currículum si eso...:-)

Buen intento, original y simpático.

Un saludo.

Juan Antonio dijo...

Los lunes son terribles. Lo has retratado a la perfección. Singular tu oficina :). suerte para el siguiente

Carlos Díaz González dijo...

Reality show.
Un beso.