LA ÚLTIMA VEZ



Esperó hasta dormirse y soñó con otra navidad en la que los camellos no llevaran las alforjas cargadas de miseria; los reyes del polvo blanco cayeran fulminados por la estrella que les guió y el portal de Belén fuera el cobijo de sus deseos y no la antesala de gritos y discusiones. Una patada en el costado le sacó del sueño. Se hizo el firme propósito de que nunca más actuaría de mula. Algo se rompió dentro cuando recibió el segundo golpe. Cerró los ojos al tiempo que un hilo de sangre empezaba a asomar por la nariz.    

Este fue el intento (fallido) para Relatos en Cadena, con la frase de inicio: Esperó hasta dormirse y soñó con otra navidad.

11 comentarios:

Asun dijo...

Que crudo, pero que bien llevado el tema a ese terreno tan peligroso y triste.
Besos

Vicente F. Hurtado dijo...

Duro y muy real, por desgracia.

Piel de Retales dijo...

Uf, con qué elegancia envuelves un tema tan duro para dejarnos con el mazazo final.
Enhorabuena. Buen micro.

Manuel Montesinos dijo...

Bua Esperanza haciendo añicos el belén con un deje de indignación y protesta, me gusta.

Manuel Montesinos dijo...

Bua Esperanza haciendo añicos el belén con un deje de indignación y protesta, me gusta.

Luisa Rodríguez G. Novelúa dijo...

Qué duro, Esperanza. Por desgracia, es una realidad que a muchas personas (mujeres, en este caso), se las trate peor que a las mulas (a las que tampoco se debería tratar mal, por cierto). Un abrazo.

Alfonso Carabias dijo...

Todos queremos o imaginamos las Navidades perfectas; pero hay tantas como la que has relatado...

Buen intento Esperanza.

Un saludo.

Estelas de vida. dijo...

Tremendo relato, de una crudeza tremenda y de rabiosa actualidad...por desgracia. Buen post.

Miguel jiménez salvador dijo...

Llevo rato con el micro delante, y varias lecturas, y es que no sé que decirte Esperanza, más que es magnífico.

Me descubro, escritora.

Un abrazo.

Juan Antonio dijo...

Pues debió quedarse muy cerca, porque el relato es estupendo y la redacción impecable. Genial. Sencillamente genial. Un abrazo :)

Carlos Díaz González dijo...

Una bomba.