FINALISTA EN WONDERLAND




Perfiles
Vivíamos felices en el campo agotando los días entre juegos y aventuras, hasta que le desapareció una pierna a Pablito. Aún no habíamos dado la voz de alarma cuando le siguió un brazo y un ojo. En unos instantes se convirtió en un pirata con pata de palo, un gancho en el lugar de su brazo y un parche en el ojo. A la vez, la cabeza de Andrés se llenó de tirabuzones y pasó a ser Andrea vestida de organdí rosa. Teníamos que actuar y pronto. El objetivo, hacer desaparecer de la mesa de dibujo la goma de borrar.

Esta semana me ha sonreído la suerte y este relato ha quedado finalista en Wonderland junto con el de Javier Palanca, Ernesto Ortega y Lola Sanabria. El oro se lo llevó Mar Horno. No he podido estar mejor acompañada. 

11 comentarios:

MJ dijo...

Enhorabuena, Esperanza!!!
Me alegra saber que sigues tejiendo relatos con hilo de seda.

Un abrazo.

Juan Antonio dijo...

Enhorabuenísima !!!. :). Tremendo relato.

Yolanda dijo...

Enhorabuena, si es que donde hay calidad...
Me ha encantado el relato.
Un abrazo.

Manuel Montesinos dijo...

Felicidades difícil el wonderland pero veo en tu blog que no es la primera vez. En cuanto al relato me encanta esta locura infantil de personajes que pueden borrarse y volver a pintarse a su antojo renacer o ser borrado. Abrazos

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Enhorabuena Esperanza, es muy bueno tu micro. Me ha gustado mucho. Felicidades.
Besicos muchos.

Miguelángel Flores dijo...

Felicidades Espe, por el puesto en el concurso, por el estupendo relato, y por llegar tan bien rodeada. Y un abrazo porque sí.

Petra Acero dijo...

Felicidades, Esperanza.
He respirado al leer lo de la goma de borrar. Trepidante angustia... Estos niños!!!

Un abrazooo para ti.

Mar Horno dijo...

No sabía dónde me conducía el relato. Hasta yo creo que me falta una oreja. Bien resuelto. Un placer estar junto a ti en Wonderland.

Miguel jiménez salvador dijo...

Enhorabuena escritora.

Un abrazo.

Luisa Hurtado González dijo...

Muy imaginativo. Refrescante, incluso.
Me gustó mucho.
Ay, y felicidades

Beto Monte Ros dijo...

Un relato narrado de una manera muy inteligente. ¡Enhorabuena!
Saludos.