SI ME DICEN QUE CAYÓ




Lo de caer no le viene de ahora, toda una vida practicando le ha hecho un experto, solo hay que ver cuántas veces lo hizo en los brazos de mi hermana aprovechando mis ausencias y cuántas cayeron en saco roto mis amagos de ponerle la maleta en la puerta. Nunca caía en la cuenta de que trabajando yo sola no nos daba para llegar  a fin de mes y mucho menos para pagar sus  juergas y excesos. Ayer le vi mendigando en la calle, pero no caeré en la tentación de ser yo quien le procure acomodo donde caerse muerto.

2 comentarios:

Miguel jiménez salvador dijo...

Me recuerda algo, pero ahora no caigo, je je.

Abrazos Esperanza.

Luisa Hurtado González dijo...

Muy bien hilado, me gustó.
Felicidades por el texto.