FINALISTA EN CONCURSO SOBRE ABOGADOS


Y eso que dicen que nadie es profeta en su tierra, pues no, no señor, este mes de noviembre me ha tocado y encima compartiendo nominación con Montse Aguilera, José Agustín Navarro y Pablo Garcés, entre otros grandes microrrelatistas.


Las palabras de obligada inclusión en el texto de máximo 150 palabras eran:  táctil, profesor, cartel, explotación, sentencia.

Aquí os dejo mi relato: 


ALTO PRECIO 

Soy un abogado de éxito, todos quieren trabajar conmigo incluso en condiciones de  explotación con tal de que en el cartel de la entrada figure su nombre. Tengo el mejor despacho de la ciudad, el record de  sentencias ganadas en el último año y la más innovadora tecnología táctil a mi  servicio: un enorme grupo de pasantes que me escriben las demandas y me pagan por este privilegio. Es fácil triunfar, se lo demuestro cada día al viejo profesor de  Romano que vaticinó que nunca lo lograría, que me faltaba integridad y principios para ser un referente en la profesión. - Te equivocaste, papá – le recuerdo cada vez que le visito en la Residencia, aunque siempre simula dormir para fastidiarme y demostrarme que él puede conciliar el sueño y yo no.   

14 comentarios:

Anita Dinamita dijo...

Te nombro profeta de tu tierra!!!
Pedazo de micro, me encanta.
Lo que más me gusta es lo de la tecnología táctil... lo que tiene son unas galeras. Ja ja
Por cierto, a mi me dio clase el hijo de Juan Iglesias, insigne profesor de Romano que escribió "el libro" de derecho romano. Su hijo era... digno hijo de su padre.
Abrazos

Mar Horno dijo...

Había visto el de Montse pero como siempre voy como las locas el tuyo se me había pasado. Es genial. Coincido con Anita, lo de la tecnología táctil es un punto, lo mejor de todo el relato junto ese final maravilloso. Mi enhorabuena.

XAVIER BLANCO dijo...

Esperanza, me ha gustado mucho este micro. Especialmente los dos planos que nos dibujas, el éxito del hijo, cueste lo que cueste, y ese padre postrado en la residencia, no queriendo escuchar a su vástago. Todo ello redondeado con el título.

Sabes que hay muchos despachos así, y muchos éxitos labrados en las tinieblas.

Un abrazo

Elena Casero dijo...

ahí está mi chica, quedando finalista con un perfecto relato.
Sí señora, mi enhorabuena.
Como dice Xavier, los dos planos son perfectos: el éxito en la profesión y el fracaso en la vida.

Un abrazo muy grande, compañera

Nicolás Jarque dijo...

Esperanza, ¡Felicidades!
Lo leí ayer y me encantó. Es un gran micro, la pena que no fuese el ganador.
El final de diez.
Un abrazo Escritora.

CDG dijo...

Éxito o fracaso: vida. has conjuntado dos caras de manera ejemplar. Lo difícil que me resulta a mi hacer relatos así, y lo que admiro a los que podéis.
saludos.

montse dijo...

Felicidades!!!!!!!!!!!!
Podría ser el final perfecto de una película de abogados. Se ve todo, todo.
Y gracias por darme la noticia, si no llego a verla aquí se me hubiese pasado. :)

CARLOS dijo...

Enhorabuena el relato es para finalista y ganador. Muy bueno. Saludos.

Elysa dijo...

Enhorabuena, Esperanza. Un buen trabajo sin duda.
Un buen micro donde se ve el exito en la profesión pero la falta de honestidad en las relaciones personales.

Besitos

Rosa dijo...

Yupiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!! Enhorabuena Esperanza!!!
Coincido en lo de la tecnología táctil...Genial y el final en la residencia...Que te puedo decir si ya sabes que tus relatos me encantan.

Besazos desde el aire

Beatriz dijo...

Enhorabuena !! merecidísimo y el final de película, muy muy bien.

Me ha gustado mucho, suerte !!!

Besos.

Jose dijo...

¡Enhorabuena, Esperanza! Me encanta el relato. Hay gente realmente así que piensa que ha triunfado. El recuerdo al profesor de Derecho Romano (el mundo clásico de un tiempo,dicen, ya pasado)me ha conmovido.
Yo también tuve el libro de Iglesias, y me dio clase Don Ursicino álvarez.
¡Viva el Derecho Romano!

Besos. Jose.

Ximens dijo...

No me extraña que sea finalista. El ganador sin duda fue el padre. Es curioso que al fracaso le llamen éxito; y al infierno cielo, Enhorabuena.

María Dolores Rubio dijo...

Enhorabuena, Esperanza, por el micro. Acabo de estrenar una nespresso que me quitaba el sueño pagandola con un artículo que le he vendido a la revista del Ministerio de Trabajo... y cuando puedo dormir tranquila, aleeeeeeee... me quitas el sueño tú. ¿De verdad no puedes pegar el ojo por las noches? ;-)