CUANDO JUGAMOS A SER DIOSES

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(Gracias por el video, Jose)

Cuando jugamos a ser dioses terminamos siendo unos pobres diablos.

Cuando jugamos a ser dioses, nuestras mejores obras perecen sepultadas bajo el peso de la vanidad.

Cuando perdemos la medida de lo que somos y nos creemos invencibles, irrefutables, indiscutibles e invulnerables empezamos a caer en picado.

Hace unos días, leí en una revista de actualidad que al juez Garzón le habían procesado por abrir un melón que nadie se había atrevido a abrir. Por abrir un melón no se procesa a nadie, ahora por entrar en un melonar que no es tuyo y decidir qué hacer con los melones, puedes salir imputado, como le ha pasado a él.

Es una mera cuestión técnica, hay un delito de prevaricación, por dictar resoluciones sin tener la competencia para hacerlo, lo demás son músicas celestiales, proselitismos y ganas de enredar. Podemos adornarlo de todo lo que queramos, que si las exhumaciones.....que si la Ley de Amnistía....... que si la memoria histórica......que si movilizaciones populares......., el papel lo soporta todo, pero aunque no lo parezca, no es más que una aplicación estricta de la ley, a la que estamos sometidos todos, incluido él.

Cuando jugamos a ser dioses entre tanta interferencia política, todo puede pasar, desde quemarnos en el fuego del infierno a ser beatificados y elevados a los altares.

Ya veremos ..........

2 comentarios:

Elena dijo...

Es un tema para hablar mucho. Es cierto que Garzón se endiosó y que es un soberbio vengativo (no he olvidado el caso Gal). Ahora le están haciendo pagar por ello. Pero lo que está sucediendo nos dice que el tema no sólo se reduce a un problema jurídico. De ahí su trascendencia social e internacional.

Este caso ha servido de revulsivo para que afloren muchas contradicciones de nuestra Transición y de nuestra “democracia” de las que los historiadores llevan décadas hablando. Lo más peligroso de todo son “las dudas”, porque existen muchas dudas, empezando por una fundamental: ¿es una verdadera democracia el sistema político español?

La Democracia se basa en la separación de poderes. ¿Hay una verdadera separación de poderes en España? No, a partir del momento en el que los partidos políticos que nutren al poder legislativo y al ejecutivo son los que nombran a los jueces de los más altos tribunales del país.

Pero, ya digo, hay muchas más dudas. La sociedad española ha cambiado mucho, ha madurado, casi nadie tiene miedo ya a un golpe de estado militar o a una involución fascistoide. Por eso, “las dudas” salen a la calle.

Carlos J. Galán dijo...

Te paso este enlace a un post publicado hace unos meses, por la coincidencia con la reflexión que tú haces.
http://carlosjaviergalan.blogspot.com/2010/04/por-investigar.html
Saludos.