FINALISTA EN LA MICROBIBLIOTECA




Aquelarre


A veces venían, a veces no, nunca los veía pero sabía cuando estaban porque hablaban entre ellos y se acostumbró a oírlos mientras peinaba a sus muñecas, hacía los deberes o estaba a punto de dormirse. Creció en su compañía y pensó que aquello le pasaba a todo el mundo, hasta el día que sus amigas del colegio se burlaron de ella, tomándola por loca. Se hizo el firme propósito de no hablar nunca más de ello y se tapaba los oídos cuando volvían aquellas conversaciones suspendidas en el aire para no escucharlas. El tiempo y la negación hicieron de ella  una mujer respetable. Su toga y renombre se convirtió en  azote de brujas, hechiceras y chamanes. Ha conseguido acallar las voces, todas menos una que cada noche, en el silencio de su almohada,  le susurra insistentemente al oído: ¿Por qué lo haces? 


(Este es el relato que ha quedado finalista en el Concurso de la Microbiblioteca de Noviembre junto con los de Rubén Gozalo, Miguel Ángel Flores y Javier Ximens. Si queréis leerlos:

8 comentarios:

Nicolás Jarque dijo...

¡Enhorabuena, Escritora!

Es un microrrelato original que va creciendo hasta explotar al final.

Estás en racha y me alegro mucho, ahora a seguir así.

Besos.

Luisa Hurtado González dijo...

Felicidades!!!
Según lo cuentas y la trayectoria de la protagonista, no he podido evitar imaginarme que (más pronto que tarde) ese susurro inquietante puede trasformarse en un ¿grito?

Felicidades de nuevo.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Enhorabuena, es excelente.
Besicos muchos.

Carlos Díaz González dijo...

Enhorabuena por un relato tan bueno. Y por acompañarlo de ese cuadro inolvidable.
Un beso.

Miguelángel Flores dijo...

Genial, qué nivel, Esperanza, que valor le doy al mío viendo con lo que se codea. Eso sí, espero que no sea biográfico.

Un abrazo, compañera noviembrera.

PD. Anda, arrejuntame el nombre, Esper Anza...

Pedro Sánchez Negreira dijo...

¡Enhorabuena, Esperanza! Reitero lo dicho en la Microbiblioteca. Me parece un micro excelente.

Tal como dejé dicho en la casa de Miguelángel, me alegro por nosotros.

Un abrazo,

Ximens dijo...

Enhorabuena, Esperanza. Un placer compartir reconocimientos contigo y con los amigos. Relato de nos habla, además, de como los más intransigentes penan en su interior los deseos que persiguen.

Montesinadas dijo...

Felicidades, buen relato, directo a la conciencia de todos, porque todos oímos voces.
Abrazos enhorabuena y feliz 2014