SUMMERLAND






Desde entonces papá ya nunca juega con él, tan solo llora. Casi no sale, no se afeita, apenas come, ni siquiera sonríe cuando le hace la imitación de Chiquito que tanto le gusta.


Echa de menos los ratos en que veían juntos cómo se encendían los rascacielos y caía la noche sobre la ciudad pero ya no se atreve a asomarse a la ventana no vaya a ser que se vuelva a caer.

(Mi contribución fallida a Relatos en Cadena, esta temporada no me he comido ni una rosca, ¡que le vamos a hacer! no se puede ganar siempre...o es ¿sí que se puede perder siempre?) 

5 comentarios:

Angel MP dijo...

Tu siempre ganas, ?Porque¿ porque haces lo que te llena ,lo que te hace feliz, ósea ...escribir.

Un besote amp

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Es tremendo, Esperanza. Un micro de los que impactan en el lector y le dejan un sentimiento de pesar enganchado a las pupilas.

Un abrazo,

Puri dijo...

Terrible, Esperanza, con este micro los que ganamos somos los lectores, siempre.

Carlos Díaz González dijo...

Qué final más duro para una historia que tenía un toque liviano.
Un abrazo.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Es doloroso tu micro. En cuanto a comennos esas rocas de REC..., al menos nos leemos y disfrutamos de cada intento, y por mi parte, aprendo de todos vosotros.
Besicos muchos.